Tres generaciones de panaderos
Una panadería familiar que sigue amasando a mano, como el primer día.

Nuestra historia
Doña Rosa Hernández abrió La Espiga en 1987 con un horno de leña y una sola receta: la concha de vainilla que aprendió de su mamá. Los vecinos hacían fila desde las seis de la mañana.
Hoy su hijo Jorge se encarga de la pastelería y su nieta Ana Sofía atiende el café, pero el pan se sigue haciendo igual: masa madre, reposo largo y mucha paciencia.
En 2019 cambiamos el horno de leña por uno de piso más eficiente, y en 2023 abrimos el área de café para que puedas desayunar con nosotros.
En qué creemos
Ingredientes honestos
Harina de molino local, huevo de granja y mantequilla de verdad. Sin mejorantes ni conservadores.
Hecho a mano
Cada pieza se forma a mano. Las máquinas solo nos ayudan a amasar.
Parte del barrio
Lo que no se vende en el día se dona al comedor comunitario de la colonia.
Quiénes hornean tu pan
- Rosa HernándezFundadora y maestra panadera
- Jorge HernándezPastelería y pedidos especiales
- Ana Sofía MéndezCafé y atención en tienda
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